Vista del glaciar Mýrdalsjökull y el volcán Katla debajo de él, visto desde una carretera y un puente en la pintoresca costa sur de Islandia.

Volcanes

Volcán Katla: El gigante dormido de Islandia

Katla, uno de los volcanes más formidables y emblemáticos de Islandia, se alza imponente bajo el glaciar Mýrdalsjökull, en el sur del país. Su nombre despierta un gran respeto, ya que sus erupciones han sido históricamente devastadoras, transformando para siempre paisajes y vidas. En este artículo, exploraremos las características geológicas del Katla, su fascinante historia, la famosa erupción de 1918 y los riesgos que representa hoy en día.

La importancia de Katla para Lava Show

El Katla tiene un significado muy especial para nosotros en Lava Show. La lava que fundimos en nuestros espectáculos de Vík y Reikiavik proviene de la erupción de 1918 de este colosal volcán. Además, en el espectáculo de Vík contamos la emocionante historia de cómo el tatarabuelo de nuestro fundador se salvó por los pelos de perecer en aquella erupción de 1918.

Aspectos geológicos y geográficos clave del volcán Katla

*Recuerda que aquí tienes un glosario con términos de geología.

  • Tipo: Estratovolcán subglacial con morfología de tuya.

  • Caldera: Mide aproximadamente 10 kilómetros (más de 6 millas) de diámetro y está cubierta por una gruesa capa de hielo.

  • Actividad: Ha entrado en erupción al menos 20 veces desde que se colonizó Islandia en el siglo IX.

Estilo de erupción: Predominantemente erupciones explosivas, aunque ocasionalmente se producen erupciones efusivas de tipo fisura a gran escala. Ambos tipos pueden generar jökulhlaups masivos (inundaciones por desbordamiento glaciar) debido a que el calor de las erupciones derrite el hielo que lo cubre.

Depósitos de tefra: Las capas de tefra basáltica y de silicato (esta última más inusual) del Katla se dispersan ampliamente, llegando algunas incluso hasta la Europa continental.

Ubicación: Bajo el glaciar Mýrdalsjökull, a unos 20 km al norte de Vík y a 180 km al sureste de Reikiavik.

Mapa de los terremotos registrados en el volcán Katla en 2025, monitorizados por la Oficina Meteorológica de Islandia, que muestra la actividad sísmica bajo el glaciar Mýrdalsjökull.

El Katla, que viene a ser la hermana mayor y mucho más activa del mundialmente famoso Eyjafjallajökull, a menudo se define erróneamente como un volcán inactivo. Aunque no ha tenido una erupción explosiva en tiempos modernos (es decir, en las últimas décadas), históricamente es mucho más activo y propenso a causar estragos que su vecino Eyjafjallajökull, aquel que paralizó el tráfico aéreo europeo. De hecho, dada su ubicación bajo un espeso glaciar, es muy probable que se hayan producido pequeñas erupciones que pasaron casi desapercibidas, incluyendo tres posibles eventos desde 1950. A falta de mediciones modernas y de una observación constante en el pasado, los registros históricos solo muestran la faceta más explosiva de su historia. Sin embargo, el Katla guarda un pasado fascinante y dramático que se remonta a cientos de miles de años.

Antes del tiempo: Erupciones prehistóricas

Con más de 800.000 años de edad, la mayor parte de la historia eruptiva del Katla, grabada en las rocas de Islandia, se erosionó durante la última Edad de Hielo, hace unos 10.000 años. Aun sin registros escritos, los científicos pueden rastrear su pasado eruptivo gracias al mapeo de las capas de ceniza y tefra por toda Islandia y en los continentes vecinos. La actividad prehistórica del Katla destaca por colosales erupciones que influyeron notablemente en el clima global:

~6.600 a. C.: El análisis de sedimentos indica una erupción de gran magnitud, con depósitos de ceniza hallados en toda la región del Atlántico Norte.

~2.900 a. C.: Una gran erupción dejó importantes depósitos de tefra en las capas de hielo de Groenlandia, lo que sugiere un impacto a gran escala.

~1.500 a. C.: La actividad del Katla durante este periodo se asocia con un enfriamiento climático severo, registrado en los anillos de los árboles europeos y en el hielo del Ártico.

Estas antiguas erupciones demuestran el enorme impacto potencial del Katla tanto en Islandia como en el resto del mundo. Si tienes curiosidad por ver cómo quedaría el sur de Islandia justo después de una gran erupción rica en tefra, la serie de Netflix «Katla» muestra el pueblo de Vík y las llanuras aluviales circundantes completamente cubiertos por metros de ceniza y arena.

Por otro lado, no debemos subestimar las erupciones efusivas del Katla. Se han identificado tres enormes erupciones de fisura en el registro de rocas del Katla, siendo la última justo después de la colonización de Islandia en el año 939, con el inicio de la erupción de Eldgjá. Estas son similares a las erupciones de Fagradalsfjall y Sundhnúkur en la península de Reykjanes, pero con una longitud y un volumen exponencialmente mayores. Esta erupción, bautizada como Eldgjá al igual que el cañón por donde fluye la lava hoy en día, creó la serie de fisuras más larga jamás registrada en Islandia, con casi 80 km (50 millas) de longitud, y fue la mayor erupción efusiva del último milenio en cuanto a volumen de lava expulsada. El área cubierta por la lava de estas fisuras durante la erupción, que duró casi un año, equivaldría a toda la zona metropolitana de la capital, Reikiavik, y sus suburbios. Esta erupción también dejó tefra en Groenlandia debido a una explosión freatomagmática inicial (la interacción entre el hielo y el magma), y liberó gases y aerosoles a la atmósfera que afectaron al clima mundial durante años.

Rare historical photo of Katla volcano erupting in 1918, showing a massive ash plume over Iceland’s snow-covered landscape.

La imponente erupción del Katla en 1918 lanzó una gigantesca columna de ceniza al cielo, convirtiéndose en uno de los eventos volcánicos más significativos del siglo XX en Islandia.

Las erupciones del Katla en el registro histórico moderno

Desde la colonización de Islandia en el siglo IX, el Katla ha protagonizado más de 20 erupciones explosivas destacadas, incluida la de Eldgjá que mencionamos antes. Cuatro de ellas alcanzaron un índice de explosividad VEI-5; una de ellas provocó la muerte de dos personas debido a los rayos que se formaron en la enorme nube de ceniza resultante. La erupción del Katla de 1918 es uno de sus episodios más famosos y sigue muy presente en la memoria colectiva por su fuerza y sus consecuencias. Los relatos de primera mano nos cuentan que los habitantes de Vík ya sentían inquietud por los temblores previos, sabiendo que eran señales de que el gigante despertaba, lo que demuestra que este volcán ha marcado la historia y la cultura local durante siglos.

Cronología: comenzó el 12 de octubre de 1918 y duró unos 24 días.

Precursores: se sintieron temblores de tierra en los alrededores de Vík unas horas antes de la erupción.

Explosividad: clasificada como un evento de nivel VEI-4; una de las mayores erupciones del siglo XX en Islandia.

Desbordamiento glaciar (Jökulhlaup): inundaciones glaciares catastróficas que liberaron un volumen estimado de 8 km³ (2 mi³) de agua de deshielo; arrastraron enormes icebergs y sedimentos, transformando las llanuras de Mýrdalssandur y extendiendo la costa de Islandia hasta 5 kilómetros en algunas zonas.

Tefra y lluvia de ceniza: las nubes de ceniza oscurecieron los cielos con tormentas eléctricas constantes, y se registraron depósitos en toda Islandia e incluso en la Europa continental; la lluvia de ceniza afectó gravemente a la agricultura al contaminar las fuentes de agua y cubrir los campos de cultivo.

Impacto ambiental: se liberó una gran cantidad de dióxido de azufre, lo que contribuyó a generar anomalías climáticas en la región.

Impacto humano: no se registraron víctimas directas por la erupción, aunque la pérdida de campos de cultivo e infraestructuras causó grandes dificultades a las comunidades locales.

Historical photo of icebergs formed after the massive glacial outburst flood caused by Katla volcano’s 1918 eruption in Iceland.

Icebergs depositados tras la devastadora inundación por desbordamiento glaciar (jökulhlaup) que siguió a la erupción del Katla en 1918. Para apreciar la escala, fíjate en el hombre de la derecha.

Las inundaciones no terminaron con la erupción inicial, sino que continuaron en oleadas a lo largo de casi todo el mes que duró el evento. Los icebergs arrastrados a las llanuras aluviales eran tan descomunales que tardaron meses en derretirse, y la fuerza del agua inicial llegó a esculpir en el glaciar un cañón de hielo de 1700 m de largo por 500 m de ancho y 130 m de profundidad. Debido a su rapidez y enorme alcance, estas inundaciones suelen ser el peligro más grave para la vida durante estas grandes erupciones explosivas.

En cuanto a la erupción en sí, se registró caída de tefra (principalmente ceniza) en algún punto de Islandia todos los días que duró el evento. Estudios posteriores revelaron que un área de 20.000 m² recibió una capa de tefra de 0,5 cm o más (a modo de comparación, el área metropolitana de la capital de Islandia tiene algo menos de 800 m²). Al igual que las inundaciones, la lluvia de ceniza llegaba en oleadas intensas; la más larga duró trece horas seguidas y dejó entre 3 y 4 cm de ceniza en las zonas cercanas.

Una historia especial: el vínculo de Katla con Lava Show

La apasionante historia del Katla se narra en el espectáculo de Lava Show en el pueblo de Vík. En 1918, el bisabuelo de nuestro cofundador, Júlíus (el auténtico «Mr. Lava Lava»), formaba parte de un grupo de pastores que arreaban ovejas a caballo por Mýrdalssandur (la llanura aluvial del glaciar). Lo primero que oyeron fue un retumbar profundo, seguido de fuertes estruendos.

Al ver que se les venía encima a gran velocidad una pared de agua de unos 2 o 3 metros de altura, tuvieron que galopar a toda prisa hacia la colina más cercana, salvando la vida de milagro. Lamentablemente, sus animales no corrieron la misma suerte. Otros relatos de la época describen cómo aparecieron icebergs del tamaño de casas en los patios de las granjas y cómo los días se volvieron completamente negros, iluminados solo por el constante fulgor de los rayos entre la densa lluvia de ceniza y tefra.

La erupción de 1918 es un recordatorio imponente del potencial destructor del Katla, especialmente de su capacidad para desencadenar inundaciones repentinas a gran escala y lluvias de ceniza que lo cubren todo.

Indicios de erupciones modernas y la próxima gran erupción

Desde la erupción de 1918, el Katla no ha vuelto a registrar erupciones explosivas que rompan la superficie del hielo. Sin embargo, se han observado varios eventos subglaciales no confirmados que sugieren que se produjo actividad térmica bajo el glaciar. En 2011, algo más de un año después de la famosa erupción del Eyjafjallajökull, se detectaron señales geofísicas que indicaban movimiento de magma subterráneo, seguidas de un destructivo jökulhlaup. Esta inundación se llevó por delante un puente de la Ring Road (la carretera de circunvalación del país) en plena temporada turística, dejando a viajeros y pueblos enteros completamente aislados.

En los meses previos a este suceso, las estaciones de GPS distribuidas por el glaciar que cubre el Katla registraron una deformación del terreno (elevación del suelo). Semanas antes de la inundación, se detectó un tremor armónico. Esta señal acústica de baja frecuencia y larga duración es uno de los indicios más claros de que el magma está ascendiendo. Poco después, se produjo una serie de terremotos muy superficiales. Estos indicadores clave, sumados a la inundación por desbordamiento glaciar, llevan a los geólogos a pensar que se produjo una erupción menor o un evento hidrotermal de importancia. Al no haber evidencias físicas en la superficie (como lava fresca, eyecciones o columnas de ceniza), el origen exacto de estos eventos sigue siendo un misterio.

Todo esto hace que científicos y lugareños se pregunten cuándo llegará la próxima gran erupción del Katla y si tendremos tiempo de reaccionar. Popularmente existe la teoría de que el Katla siempre despierta después del Eyjafjallajökull, pero parece ser más un caso de coincidencia que de causa y efecto. Con solo cuatro registros históricos de erupciones del Eyjafjallajökull desde que se tienen documentos en Islandia, frente a al menos 16 erupciones del Katla que no tuvieron relación con ningún otro volcán (y una erupción no confirmada del Katla tras la gran erupción de 2010), no se puede asegurar que exista un patrón real. Además, el «calor» del verano en Islandia suele provocar un aumento de la sismicidad superficial debido al movimiento y deshielo de los glaciares, así como pequeños jökulhlaups, lo que a veces dificulta distinguir las señales de origen magmático. Por ejemplo, se han registrado 390 terremotos en Mýrdalsjökull desde principios de este año, pero 314 de ellos han ocurrido a partir del 1 de mayo.

Teniendo esto en cuenta, los precursores más claros que debemos vigilar son:

  • Elevación del terreno (deformación de la cumbre): de meses a semanas antes de la erupción.

  • Grupos de terremotos: de meses a semanas antes, con episodios más intensos horas antes.

  • Tremor armónico: muy probablemente de semanas a días antes.

  • Derretimiento del hielo de la caldera: si se observa, de meses a semanas antes del evento.

  • Olor a azufre o vapor de agua: si ocurre, apenas unas horas antes.

Dado que el Katla no ha vuelto a tener una gran erupción desde que existen los instrumentos de medición actuales, todavía no contamos con un patrón de datos definitivo. Por eso, los científicos recurren a analogías y relatos históricos para predecir qué podría pasar en el Katla antes de que vuelva a despertar.

Por supuesto, la gran pregunta que todos se hacen es: ¿cuándo volverá a entrar en erupción el Katla? Evidentemente, no es una pregunta fácil de responder. Actualmente, no hay señales geofísicas que indiquen que el volcán se esté preparando para entrar en erupción a corto plazo, pero los patrones históricos sugieren que, en términos geológicos, una gran erupción ocurrirá tarde o temprano. Si analizamos las estadísticas del Katla, el tiempo medio entre erupciones oscila entre los 20 y los 90 años, con un promedio de 48 años. Por lo tanto, los 107 años transcurridos desde 1918 superan con creces la media habitual, lo que significa que la probabilidad estadística de que ocurra una erupción explosiva a día de hoy es de un 92 %. Sin embargo, la naturaleza es impredecible y no hay forma de saber si la próxima gran erupción será el mes que viene o dentro de 50 años; los volcanes siguen su propio ritmo.

Scenic view of Mýrdalsjökull glacier with Katla volcano hidden beneath the ice in South Iceland, surrounded by rivers and lush green landscape.

El majestuoso glaciar Mýrdalsjökull, bajo el cual descansa el poderoso volcán Katla, modelando los espectaculares paisajes de Islandia.

El riesgo del Katla hoy en día

¿Por qué debería preocuparnos una erupción del Katla? El largo silencio del volcán desde 1918 ha aumentado la inquietud, ya que ha dispuesto de mucho tiempo para acumular magma en su interior. Tras ver los efectos de las erupciones explosivas del vecino Eyjafjallajökull en 2010 y del cercano Grímsvötn en 2011, los riesgos actuales podrían incluir:

Actividad sísmica: Un aumento de los terremotos bajo el Mýrdalsjökull podría provocar desprendimientos de hielo antes de que se produzcan las inundaciones, sintiéndose los temblores en toda la región y en los puntos turísticos situados sobre el glaciar y sus alrededores.

Derretimiento del hielo e inundaciones: Una erupción derretiría rápidamente enormes masas de hielo glaciar, generando jökulhlaups catastróficos que amenazarían a las comunidades e infraestructuras cercanas, incluida la carretera número 1 (la principal vía del país) y el pueblo de Vík.

Interrupción del tráfico aéreo: Las columnas de ceniza de una erupción del Katla podrían afectar gravemente a las rutas aéreas transatlánticas, tal como ocurrió en las erupciones de 2010 y 2011.

Impacto en el clima: El dióxido de azufre que podría liberar el Katla tiene potencial para provocar un enfriamiento climático a corto plazo, con efectos que se sentirían a nivel global.

Preparación y recursos: Aunque Islandia cuenta con unos planes de emergencia excelentes y personal muy preparado para este tipo de eventos, los recursos en una isla pequeña son limitados. Esto puede suponer un gran desafío para los equipos de rescate, el gobierno y las fuerzas de seguridad; la presencia de turistas que no están familiarizados con las normas de seguridad volcánica añade un factor de imprevisibilidad a las tareas de evacuación y control de accesos.

Volumen de lava y tefra generados por el Katla

Las erupciones del Katla son impresionantes por las gigantescas cantidades de material que pueden expulsar:

Lava: Aunque las erupciones del Katla son mayoritariamente explosivas, algunos episodios han dejado importantes coladas de lava. Sin ir más lejos, la erupción de 1918 generó grandes depósitos de lava que transformaron el relieve de la zona.

Tefra: La producción de tefra del Katla es de las mayores entre los volcanes islandeses. Se estima que algunas erupciones han liberado más de 2 kilómetros cúbicos (0,48 millas cúbicas) de tefra, encontrándose restos de estas lluvias de ceniza por toda Europa y Groenlandia.

Sedimentos de Jökulhlaup: Las inundaciones causadas por las erupciones arrastran enormes volúmenes de sedimentos glaciares, lo que sigue modelando y transformando las llanuras que rodean al volcán.

Este colosal volumen de materiales resalta el inmenso poder del Katla, explicando tanto los peligros locales como su gran impacto geológico a larga distancia.

Comparaciones con volcanes famosos de todo el mundo

Para comprender la magnitud de la actividad volcánica de Islandia y el papel del Katla, resulta útil echar un vistazo a las estadísticas mundiales. De las 203 erupciones volcánicas de nivel VEI-4 o superior ocurridas en el mundo desde el año 1600, solo 31 tuvieron lugar fuera del Cinturón de Fuego del Pacífico. Las zonas de subducción dominan la actividad volcánica mundial y suelen producir erupciones mucho más grandes y frecuentes. Sin embargo, de esas 31 erupciones ocurridas fuera del Cinturón de Fuego, ¡22 ocurrieron en Islandia! Los volcanes islandeses son los sistemas no relacionados con zonas de subducción* más activos del planeta. Y de esas 22 erupciones, nada menos que ocho corresponden al Katla.

*sobre el nivel del mar

Para que te hagas una idea más clara, podemos comparar la actividad del Katla con la de otros volcanes famosos del mundo:

Vesubio (Italia): Tanto el Katla como el Vesubio tienen capacidad para producir erupciones muy explosivas. La famosa erupción del año 79 d. C. fue de nivel VEI-5 y generó flujos piroclásticos letales y lluvias de ceniza abrasadora. Además, se cree que algunas erupciones prehistóricas del Vesubio alcanzaron el nivel VEI-6. No obstante, las inundaciones (jökulhlaups) del Katla añaden un factor de peligro por agua que no se da en el Vesubio.

Monte Santa Helena (EE. UU.): Las erupciones del Katla rivalizan en explosividad con las del Monte Santa Helena, cuya famosa erupción de 1980 fue catalogada como VEI-5. Sin embargo, una vez más, la ubicación del Katla bajo el hielo glaciar multiplica el riesgo de sufrir inundaciones colosales.

Pinatubo (Filipinas): Fue la mayor erupción volcánica de los últimos 100 años. Este evento de nivel VEI-6 se prolongó de forma intermitente durante más de un año y, al igual que los anteriores, generó flujos piroclásticos muy peligrosos. El Katla suele generar nubes de ceniza más pequeñas y sus erupciones suelen ser más breves que las del Pinatubo.

Krakatoa (Indonesia): Famosa por producir la explosión más fuerte jamás registrada por el ser humano, esta erupción de nivel VEI-6 provocó un invierno volcánico que duró cinco años y destruyó islas enteras. Ambos volcanes pueden alterar el clima mundial debido a sus emisiones de cenizas y gases, aunque las erupciones del Katla suelen ser menos frecuentes y, por lo general, no alcanzan esa misma magnitud.

Eyjafjallajökull (Islandia): Las erupciones del Katla suelen ser de mayor tamaño y más destructivas, con volúmenes de tefra muy superiores e inundaciones mucho más extensas. Por lo tanto, una erupción del Katla podría causar un impacto mucho más amplio y grave que el vivido en 2010.

Reykjanes (Islandia): Estas erupciones son casi todas de tipo fisura, con explosiones freatomagmáticas muy pequeñas provocadas por el agua subterránea. El Katla también presenta erupciones de fisura efusivas como las de la península de Reykjanes (por ejemplo, en Fagradalsfjall y Sundhnúkur), pero a una escala muchísimo mayor, más duradera y peligrosa.

La combinación única de fuerza explosiva, emisión de gases, inundaciones glaciares y lluvias de ceniza de gran alcance convierte al Katla en uno de los volcanes más peligrosos de Islandia, con efectos que pueden llegar a sentirse a nivel global en la atmósfera y el clima. Aunque, como hemos visto, no se puede decir que esté «retrasado» o «durmiendo», cada año que pasa el Katla acumula más energía para su próximo despertar. Una visita a Lava Show en Reikiavik o en Vík es la oportunidad perfecta para informarte y dejarte sorprender por el fascinante poder que alberga este gigante.

Preguntas frecuentes sobre el volcán Katla

¿Dónde está el volcán Katla?

El Katla se encuentra bajo el glaciar Mýrdalsjökull, en el sur de Islandia, a unos 20 kilómetros al norte del pueblo de Vík y a 180 kilómetros al sureste de Reikiavik.

¿Qué tipo de volcán es el Katla?

El Katla es un gran volcán subglacial con una caldera de unos 10 kilómetros de diámetro. Su sistema volcánico puede generar tanto erupciones explosivas como colosales erupciones efusivas a través de fisuras.

¿Por qué se conoce al Katla como el «gigante dormido» de Islandia?

Se le llama así porque es uno de los volcanes más potentes de Islandia, pero no ha tenido una gran erupción confirmada desde 1918. Sin embargo, que esté «dormido» no significa que esté inactivo: los científicos siguen detectando terremotos, actividad geotérmica y otras señales de dinamismo bajo el volcán.

¿Con qué frecuencia entra en erupción el Katla?

El Katla ha entrado en erupción al menos 20 veces desde que se pobló Islandia en el siglo IX. Los estudios geológicos muestran además un historial de erupciones mucho más largo que se remonta a cientos de miles de años.

¿Cuándo fue la última erupción del Katla?

La última gran erupción confirmada del Katla comenzó el 12 de octubre de 1918 y duró unos 24 días. Es posible que desde entonces se hayan producido eventos subglaciales menores, pero no se ha podido confirmar científicamente que se tratara de erupciones.

¿Qué ocurrió durante la erupción del Katla en 1918?

La erupción, de nivel VEI-4, generó una inmensa columna de ceniza, una gran lluvia de tefra y una catastrófica inundación por desbordamiento glaciar. Esta riada arrastró colosales icebergs y toneladas de sedimentos por las llanuras de Mýrdalssandur, cambiando por completo el paisaje de la zona.

¿Hubo víctimas mortales en la erupción del Katla de 1918?

No se registraron muertes causadas directamente por la erupción. No obstante, las inundaciones, la ceniza y la pérdida de tierras de cultivo y viviendas supusieron una época de grandes dificultades para los habitantes de la zona.

¿Qué es un jökulhlaup?

Un jökulhlaup es una inundación repentina y violenta causada por el desbordamiento de un glaciar. En el caso del Katla, una erupción bajo el Mýrdalsjökull derrite rápidamente grandes masas de hielo, liberando torrentes de agua, sedimentos e icebergs hacia las llanuras.

¿Por qué el Katla puede causar inundaciones tan devastadoras?

Al estar oculto bajo un espeso glaciar, el intenso calor de una erupción derrite el hielo superior de forma casi instantánea. Esto acumula un volumen de agua colosal que termina abriéndose paso en forma de un torrente rapidísimo y destructor.

¿Es el Katla un volcán explosivo?

Sí, la mayoría de las erupciones históricas del Katla han sido de carácter explosivo. Al entrar en contacto el magma con el agua del deshielo glaciar, este se fragmenta con violencia, generando enormes cantidades de ceniza y tefra. No obstante, el sistema del Katla también es capaz de producir grandes erupciones efusivas por fisuras.

¿Qué fue la erupción de Eldgjá?

Eldgjá fue una gigantesca erupción de fisura en el sistema del Katla que comenzó alrededor del año 939 d. C. Sus fisuras alcanzaron casi 80 kilómetros de longitud, dando origen a una de las mayores coladas de lava de los últimos mil años.

¿Podría el Katla afectar a los vuelos comerciales?

Sin duda. Una gran erupción explosiva podría lanzar cenizas a gran altura en la atmósfera, lo que obligaría a desviar o cancelar rutas de vuelo, tal como ocurrió en 2010 con la erupción del cercano Eyjafjallajökull.

¿Podría una erupción del Katla afectar al pueblo de Vík?

Una erupción importante podría poner en peligro a Vík y a las infraestructuras de la zona debido a las inundaciones, la ceniza y el corte de la carretera número 1. Las autoridades islandesas vigilan el Katla de cerca y cuentan con planes de evacuación preparados para proteger a la población local.

¿Qué señales de alerta podrían verse antes de una erupción del Katla?

Entre los indicios destacan la elevación del terreno, terremotos continuos, tremores armónicos, un mayor deshielo, columnas de vapor o emisiones de gases volcánicos. Sin embargo, al no haber tenido una gran erupción en la era de la monitorización moderna, no se conoce con total precisión cuál sería su patrón exacto de aviso.

¿Pueden los científicos predecir cuándo será la próxima erupción del Katla?

No es posible saber con exactitud el día ni la hora en que el Katla volverá a entrar en erupción. Los sistemas de vigilancia permiten detectar cambios en el volcán y un aumento de su actividad, pero no dar una fecha exacta con mucha antelación.

¿Entra el Katla siempre en erupción después del Eyjafjallajökull?

No necesariamente. Aunque en algunas ocasiones históricas ha ocurrido así, no hay datos científicos suficientes para asegurar que exista una relación directa de causa y efecto. De hecho, la mayoría de las erupciones conocidas del Katla han ocurrido de forma totalmente independiente a las del Eyjafjallajökull.

¿Está el Katla «retrasado» en su ciclo de erupciones?

Los volcanes no siguen un calendario fijo, por lo que científicamente no se puede decir que esté «retrasado». Los promedios históricos nos sirven de referencia, pero no determinan si el próximo evento ocurrirá pronto o dentro de muchos años.

¿Es seguro visitar la zona del Katla?

La zona del Katla y el glaciar Mýrdalsjökull es un destino turístico muy popular, pero la situación de la naturaleza puede cambiar rápido. Es fundamental consultar siempre la información actualizada de la Oficina Meteorológica de Islandia y de SafeTravel Iceland, así como respetar las indicaciones de las autoridades locales.

¿Cuál es la relación entre el Katla y Lava Show?

La lava que fundimos en directo en Lava Show procede de la histórica erupción del Katla en 1918. Además, en el espectáculo de Vík compartimos la sorprendente historia del tatarabuelo de Júlíus (cofundador de Lava Show), quien logró escapar a caballo del jökulhlaup mientras pastoreaba ovejas en Mýrdalssandur.

¿Se puede ver lava fundida real cerca del Katla?

¡Sí! En Lava Show Vík —a muy poca distancia de la zona del Katla— puedes contemplar el fluir de la lava fundida real de forma totalmente segura y bajo techo. Lava Show también cuenta con una sede en Reikiavik, ofreciendo a los visitantes otra fantástica oportunidad de sentir el calor y descubrir las fuerzas volcánicas que han dado forma a Islandia.

Vive la experiencia de la lava fundida real

Oculto bajo el espeso manto del glaciar Mýrdalsjökull, el Katla es uno de los volcanes más potentes y vigilados de Islandia, capaz de ofrecer erupciones verdaderamente espectaculares. Mientras los científicos vigilan de cerca a este gigante, en Lava Show te ofrecemos la oportunidad única de vivir de cerca el fluir de la lava real de forma totalmente segura. Siente el calor de la lava incandescente a pocos metros de ti y descubre las increíbles fuerzas de la naturaleza que han moldeado Islandia a lo largo de los milenios.

Planifica tu visita:

Fuentes consultadas:

Escrito por Jessica Poteet. Escucha su entrevista en el pódcast de Lava Academy.


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Número de IVA: 132003

Kennitala: 4607161010

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