Ragnhildur Ágústsdóttir, Ann-Sophie Bader e Iain MacKinnon posan juntos frente a una imagen del monte Erebus, cubierto de nieve, en la Antártida.

Podcast

Pódcast de Lava Academy: Los volcanes de la Antártida

Cuando la mayoría de la gente se imagina la Antártida, piensa en hielo interminable, frío extremo y tal vez algunos pingüinos. Es poco probable que los volcanes sean lo primero que les venga a la mente.

Pero bajo la vasta capa de hielo del continente se encuentra una de las regiones volcánicas más extraordinarias de la Tierra.

En este episodio de Lava Academy Podcast, el presentador Iain MacKinnon y la copresentadora Ragnhildur Ágústsdóttir conversan con Ann Sophie Bader, miembro del equipo de Lava Show en Vík.

Ann Sophie divide su año entre dos paisajes verdaderamente únicos. Trabaja en Lava Show en Islandia y, durante el invierno del hemisferio norte, viaja al sur para trabajar en un campamento turístico remoto en la Antártida.

Su fascinación por la Antártida comenzó mientras trabajaba como guía de glaciares en Islandia. Tras varios años intentando encontrar la forma de llegar al continente helado, consiguió su primer empleo antártico: limpiando instalaciones, montando tiendas de campaña y haciendo todo lo que hiciera falta. Hoy en día, trabaja allí como enlace de invitados, acompañando a viajeros aventureros, montañeros y atletas extremos.

En este episodio, Ann Sophie nos lleva bajo el hielo para explorar un mundo volcánico que permanece oculto en su gran mayoría.

En este episodio sobre volcanes y erupciones en la Antártida

Descubre por qué la Antártida es mucho más activa volcánicamente de lo que parece a primera vista. Ann Sophie nos explica:

  • Por qué tantos volcanes antárticos están enterrados bajo kilómetros de hielo

  • Cómo identificaron los investigadores 91 estructuras volcánicas desconocidas hasta ahora en la Antártida Occidental

  • Por qué el Sistema de Rift de la Antártida Occidental es tan importante desde el punto de vista geológico

  • Cómo se formó la isla Decepción tras una enorme erupción explosiva

  • Por qué el monte Erebus alberga uno de los pocos lagos de lava persistentes de la Tierra

  • Qué hace que la lava fonolita del Erebus sea tan inusual

  • Cómo libera el volcán partículas microscópicas de oro

  • Por qué el Erebus produce espectaculares bombas volcánicas

  • Cómo revelan lo que hay bajo el hielo las mediciones de radar, gravedad y magnetismo

  • Cómo afecta el calor volcánico a los glaciares antárticos

  • Por qué el cambio climático —y no la actividad volcánica— es la causa principal de la pérdida de hielo en la Antártida

Mira el episodio del podcast

No te pierdas la charla completa con Ann Sophie y descubre las fuerzas volcánicas que se esconden bajo el continente más frío de la Tierra.


¿Es volcánica la Antártida?

La Antártida no es uniforme en cuanto a su actividad volcánica.

Gran parte de la actividad conocida del continente se concentra en la Antártida Occidental, especialmente alrededor del Sistema de Rift de la Antártida Occidental. Esta enorme estructura geológica es una zona donde la corteza continental se ha estirado y adelgazado, facilitando el ascenso del magma desde el interior de la Tierra.

Es un entorno diferente al de Islandia, donde las placas tectónicas norteamericana y euroasiática se están separando a lo largo de la dorsal mesoatlántica. El Sistema de Rift de la Antártida Occidental se encuentra dentro del propio continente antártico.

Un importante estudio identificó 138 posibles estructuras volcánicas bajo la capa de hielo de la Antártida Occidental. Sorprendentemente, 91 de ellas no se habían reconocido anteriormente.

Muchos de estos volcanes están completamente cubiertos de hielo. En lugar de ver las típicas montañas en forma de cono que asociamos con los volcanes, los científicos deben buscar sus siluetas bajo una superficie helada que puede superar los cuatro kilómetros de espesor.

Los investigadores creen que todavía quedan muchas más estructuras volcánicas por descubrir.

Un continente 136 veces más grande que Islandia

La inmensa escala de la Antártida hace que la investigación volcánica sea un auténtico desafío

El continente es aproximadamente 136 veces más grande que Islandia. Llegar a un volcán potencial puede implicar viajar distancias enormes bajo un frío extremo, a menudo cruzando zonas con peligrosas grietas ocultas bajo la nieve.

Además, transportar a los científicos y sus equipos a estos lugares tan remotos resulta sumamente costoso.

Si en Islandia ya es un reto vigilar un volcán cubierto por un glaciar, en la Antártida los científicos deben investigar un continente muchísimo mayor bajo una capa de hielo que en algunos puntos alcanza varios kilómetros de espesor.

Todavía no tenemos una imagen tridimensional completa de todo lo que se esconde bajo el hielo antártico. Esto deja muchas preguntas sin respuesta sobre la historia volcánica del continente y su actividad actual.

¿Cómo encuentran los científicos volcanes bajo el hielo?

Los investigadores utilizan varios métodos ingeniosos para explorar el paisaje oculto de la Antártida.

Los aviones pueden sobrevolar la capa de hielo equipados con sistemas de radar, lo que permite a los científicos cartografiar la forma del lecho rocoso subyacente. Las observaciones por satélite también pueden revelar estructuras a gran escala y cambios en la superficie del hielo.

Las mediciones de la gravedad ofrecen otra pista clave. La roca volcánica suele ser más densa que los sedimentos circundantes, lo que genera pequeñas variaciones en el campo de gravedad local.

Los científicos también emplean instrumentos magnéticos de gran sensibilidad, ya que las rocas volcánicas suelen contener minerales ricos en hierro que alteran las lecturas magnéticas.

Gracias a la combinación de radares, imágenes por satélite, estudios de gravedad y mediciones magnéticas, los investigadores consiguen recrear un paisaje que no pueden ver directamente.


A seal and two gentoo penguins resting on the black volcanic beach at Whalers Bay, Deception Island, with water and snow-covered cliffs behind them.

Una foca y dos pingüinos papúa en caleta Balleneros, dentro de la caldera inundada de la isla Decepción, un volcán activo cerca de la península Antártica.


Isla Decepción: un volcán disfrazado de isla

Uno de los sistemas volcánicos que exploramos en el episodio es la isla Decepción, situada cerca de la península Antártica.

Por fuera, parece una isla común y corriente con forma de herradura. Sin embargo, una estrecha entrada conduce a través de la pared exterior hacia una caldera volcánica inundada, formando un enorme puerto natural.

Esta entrada oculta es el origen del nombre de la isla. Los primeros exploradores que pasaban navegando por allí podían creer fácilmente que contemplaban una isla sólida, y no el borde de un volcán.

La isla Decepción sigue activa. Experimentó varias erupciones durante el siglo XX, siendo la última confirmada en 1970.

También destaca por su actividad geotérmica, con zonas donde el calor volcánico entibia el suelo y el agua de la costa.

La colosal erupción que creó la isla Decepción

La caldera inundada se formó por una de las mayores erupciones confirmadas en la Antártida durante el Holoceno.

Las investigaciones sitúan la erupción que formó la caldera hace unos 4.000 años. Los científicos estiman que liberó entre 30 y 60 kilómetros cúbicos de magma.

Para que te hagas una idea, la erupción del Eyjafjallajökull en 2010 en Islandia produjo solo una fracción de un kilómetro cúbico de material volcánico.

La erupción de isla Decepción fue tan potente que provocó el colapso de la estructura central del volcán, creando la gran caldera que más tarde inundaría el agua del mar. Se han encontrado rastros de esta erupción a miles de kilómetros de distancia, tanto en el hielo antártico como en registros de sedimentos.

A pesar de la magnitud de aquel antiguo evento, las erupciones más recientes de la isla Decepción han sido considerablemente menores.

Snow-covered Mount Erebus rising above Antarctic sea ice, with a plume of volcanic gas drifting from its summit beneath a clear blue sky..

El monte Erebus se eleva a 3.794 metros sobre la isla de Ross en la Antártida. Bajo su cumbre cubierta de hielo se encuentra uno de los pocos lagos de lava persistentes del planeta, activo desde hace décadas.


Monte Erebus: el volcán con un lago de lava en la Antártida

En este episodio también exploramos el volcán activo más famoso de la Antártida: el monte Erebus.

Con una altura de 3.794 metros sobre el nivel del mar en la isla de Ross, el Erebus está considerado el volcán activo más meridional de la Tierra. Se encuentra muy cerca de la estación McMurdo y de la base Scott de Nueva Zelanda, lo que da a los investigadores de la zona un vecino volcánico de lo más impresionante.

A diferencia de la mayoría de las estructuras volcánicas ocultas de la Antártida, el Erebus tiene exactamente el aspecto del volcán que muchos dibujábamos de niños: un cono gigante e imponente que destaca en el paisaje.

Pero su característica más asombrosa se encuentra en el cráter de su cumbre.

El monte Erebus alberga uno de los poquísimos lagos de lava persistentes que existen en el mundo.

¿Qué es un lago de lava persistente?

Un lago de lava es una acumulación expuesta de roca fundida contenida dentro del cráter o de la chimenea de un volcán.

Durante las erupciones se pueden formar lagos de lava temporales, como ocurre a veces en Islandia. Sin embargo, la mayoría termina drenándose o enfriándose hasta solidificarse.

El lago de lava del monte Erebus es especial. Ha permanecido allí durante décadas y se ha observado de forma continua desde, al menos, 1972.

Los científicos creen que el lago se mantiene gracias a un sistema de circulación de magma y gases volcánicos. El magma caliente sube hacia la superficie, mientras que el magma más frío y denso vuelve a descender hacia el interior del volcán. Esto crea un ciclo muy similar a la convección que ocurre en una olla de agua hirviendo.

Las burbujas de gas también suben a través del lago y estallan en la superficie. Esta liberación constante de gas ayuda a evitar que la presión se acumule continuamente, aunque el Erebus todavía puede producir explosiones repentinas.

Fonolita: la inusual lava del monte Erebus

La mayor parte de la lava que se produce en Islandia es basalto. La lava basáltica es extremadamente caliente y bastante fluida, lo que le permite formar ríos de roca fundida en movimiento.

En cambio, el monte Erebus contiene un tipo de magma mucho más raro conocido como fonolita.

La fonolita es rica en elementos alcalinos como el sodio y el potasio. Por lo general, es más viscosa que el basalto, lo que hace que la existencia de un lago de lava abierto y en constante circulación sea algo verdaderamente extraordinario.

El nombre «fonolita» significa literalmente «piedra sonora». De hecho, algunos fragmentos de fonolita pueden producir un sonido metálico al ser golpeados, casi como una campana.

La fonolita del Erebus también contiene grandes cristales de feldespato. Estos cristales pueden quedar atrapados dentro del material que expulsa el volcán, ofreciendo a los científicos pistas valiosas sobre lo que ocurre en su sistema de magma.

Bombas volcánicas desde el lago de lava

El monte Erebus produce con frecuencia bombas volcánicas.

Una bomba volcánica se forma cuando una explosión lanza al aire roca fundida o parcialmente fundida. El material comienza a enfriarse y a moldearse durante su vuelo antes de volver a caer sobre el volcán.

En el Erebus, las grandes burbujas de gas ascienden por el lago de lava y estallan al llegar a la superficie. Estas explosiones pueden lanzar fragmentos de lava a cientos de metros de altura.

Aunque el lago de lava libera presión de forma constante, el Erebus sigue siendo un volcán activo. Sus explosiones repentinas son un gran recordatorio de que incluso la actividad volcánica aparentemente más estable puede resultar impredecible.

El volcán que expulsa oro

El monte Erebus tiene otra característica sorprendente: ¡libera partículas microscópicas de oro!

El oro sale del volcán arrastrado por sus gases. Cuando esos gases calientes entran en contacto con la gélida atmósfera antártica, las diminutas partículas de oro se condensan y se dispersan por el aire.

Se ha detectado oro originario del Erebus a gran distancia del volcán. Sin embargo, no hay ninguna posibilidad real de iniciar una minería de oro en la Antártida: las partículas son microscópicas, están sumamente dispersas y se encuentran en concentraciones extremadamente bajas.

Se trata de un fenómeno fascinante para la ciencia, más que de algo con valor comercial. Demuestra cómo el complejo magma bajo el Erebus es capaz de concentrar y transportar elementos tan singulares.

¿Podría un volcán entrar en erupción sin romper el hielo?

Al haber tantos volcanes enterrados bajo gruesas capas de hielo en la Antártida, es perfectamente posible que una erupción no llegue a romper la superficie.

El magma podría derretir parte del hielo circundante y crear bolsas de agua bajo el glaciar sin llegar a producir una columna de erupción visible. Aun así, se espera que este tipo de actividad genere señales de advertencia, como terremotos, cambios en el flujo de calor o movimientos en el hielo.

No obstante, detectar estas señales es muy complicado. Los sismógrafos funcionan mucho mejor cuando se instalan sobre roca sólida, que en este caso puede estar a kilómetros bajo el hielo. Además, el enorme tamaño de la Antártida hace que sea imposible vigilar cada zona potencialmente volcánica con la misma precisión con la que se monitorizan las regiones activas de Islandia.

¿Es el calor volcánico el culpable del deshielo en la Antártida?

El calor geotérmico sí derrite el hielo desde abajo en algunas partes de la Antártida Occidental.

Esto puede influir en la estabilidad y el movimiento de ciertos glaciares. El agua acumulada bajo un glaciar reduce la fricción entre el hielo y el lecho rocoso, lo que permite que el glaciar se deslice más rápidamente hacia el océano.

Sin embargo, Ann Sophie destaca un punto crucial en el episodio: el calor volcánico y geotérmico no son las causas principales de la pérdida actual de hielo en la Antártida.

Las mayores amenazas son el calentamiento de la atmósfera y, sobre todo en la Antártida Occidental, la llegada de aguas oceánicas más cálidas bajo las plataformas de hielo flotantes y los frentes de los glaciares.

Un claro ejemplo de ello es el glaciar Thwaites, a veces llamado de forma dramática el «glaciar del Juicio Final». Su retroceso es preocupante porque actúa como un muro que contiene una sección mucho mayor de la capa de hielo de la Antártida Occidental.

Los científicos estiman que la pérdida total del Thwaites por sí sola elevaría el nivel global del mar en unos 65 centímetros. La desaparición de toda la capa de hielo de la Antártida Occidental tendría un impacto muchísimo mayor, aunque tales cambios se producirían a lo largo de un período muy extenso y siguen siendo objeto de intensas investigaciones.

¿Podría el deshielo influir en la futura actividad volcánica?

El hielo ejerce una presión enorme sobre la corteza terrestre que tiene debajo.

Cuando una gran capa de hielo se adelgaza, esa presión disminuye. En algunas regiones volcánicas, aliviar la corteza de esta manera puede influir en la producción de magma o facilitar su ascenso hacia la superficie.

Esta relación ya se ha estudiado en Islandia y en otras regiones volcánicas que estuvieron cubiertas por glaciares en el pasado. Sin embargo, los sistemas volcánicos de la Antártida aún albergan muchos misterios, y los científicos todavía no pueden predecir con exactitud cómo afectará la futura pérdida de hielo a la actividad volcánica del continente.

Esta es otra de las grandes razones por las que cartografiar y vigilar los volcanes ocultos de la Antártida es tan importante.

¿Deberíamos preocuparnos por los volcanes de la Antártida?

Actualmente no hay indicios de que la Antártida se dirija a una crisis volcánica a escala continental.

La mayoría de sus estructuras volcánicas están enterradas, se conocen poco o no han mostrado señales de una erupción inminente. Los sistemas activos del continente son de gran importancia científica, pero no representan una amenaza inmediata para el resto del planeta.

Pero eso no significa que debamos pasarlos por alto.

La Antártida ofrece a los investigadores una oportunidad de oro para estudiar cómo interactúan los volcanes, los glaciares, los océanos y la atmósfera en uno de los entornos más extremos de la Tierra. Además, su hielo conserva un registro impecable de erupciones antiguas, incluidas aquellas que ocurrieron a miles de kilómetros de distancia.

Cuanto más aprenden los científicos sobre la Antártida, más claro queda que este continente no es un bloque de hielo estático. Bajo su superficie helada se esconde un paisaje geológico muy dinámico, moldeado por fracturas, magma, calor geotérmico y glaciares en constante movimiento.

Una conexión muy personal con la Antártida

Lo que hace que este episodio sea tan cautivador es la estrecha relación personal de Ann Sophie con el continente helado.

Su trabajo la lleva al glaciar Union, donde vive en una tienda de campaña rodeada de montañas y pasa el verano antártico compartiendo el día a día con un equipo internacional muy unido.

Ann Sophie nos describe la Antártida como un lugar puro, dedicado por completo a fines pacíficos y a la investigación científica. Aunque el aislamiento hace que trabajar allí sea un reto, también ofrece a los científicos la oportunidad de investigar paisajes que no se parecen a ningún otro rincón del planeta.

Su entusiasmo nos descubre un continente lleno de contrastes: un desierto helado que alberga reservas colosales de hielo, un paisaje aparentemente vacío pero con una geología oculta asombrosa, y lava ardiente y activa que sobrevive en uno de los entornos más fríos del mundo.

Escucha el episodio completo sobre los volcanes de la Antártida

¿Quieres descubrir más sobre el fuego oculto bajo el hielo antártico?

Escucha el episodio completo de Lava Academy Podcast con Ann Sophie Bader y descubre la isla Decepción, el extraordinario lago de lava del monte Erebus y el increíble paisaje volcánico que se oculta bajo la capa de hielo más grande del planeta.

Escúchalo ya mismo o descarga el episodio en tu aplicación de podcasts favorita.

Episodios de Lava Academy Podcast mencionados en este episodio

Disfruta de la lava fundida real

Aunque la Antártida albergue uno de los lagos de lava persistentes más espectaculares del mundo, llegar al monte Erebus queda fuera del alcance de la mayoría de los viajeros.

Por suerte, en Lava Show puedes vivir la experiencia de ver lava fundida real de forma totalmente segura y mucho más cerca de casa. Contempla el fluir de la lava a pocos metros de ti, siente su calor intenso y escucha cómo cruje mientras empieza a enfriarse.

Planifica tu visita:

  • Descubre Lava Show Reykjavík: contempla el fluir de la lava fundida real en la capital de Islandia.

  • Descubre Lava Show Vík: visita el hogar islandés de Ann Sophie y disfruta del único espectáculo de lava en vivo del mundo en la costa sur de Islandia.

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Número de IVA: 132003

Kennitala: 4607161010

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